Contexto local:

La República de Filipinas es un país insular situado en el Sudeste Asiático, sobre el océano Pacífico. Su capital es Manila.

Su ubicación en el cinturón de fuego del Pacífico y su clima tropical lo convierten en un lugar propenso a terremotos y tifones. El país es rico en recursos naturales y se encuentra en una de las zonas con mayor biodiversidad del mundo.

Está formado por 7641 islas que se clasifican geográficamente en tres grupos: la isla de Luzón, el grupo de las Bisayas y la isla de Mindanao.

Filipinas es el 12.º país más poblado del mundo sin tener en cuenta a los 12 millones de filipinos que viven en el extranjero, tiene una población estimada de 104 millones de habitantes que se compone de varias etnias y culturas distribuidas entre las islas. (1)

A pesar de todos los avances y reformas en materia económica de las últimas décadas y de haber superado una dictadura que sumió al país en la precariedad durante un largo período, Filipinas enfrenta muchos desafíos en la reducción de la desigualdad: es un país donde la brecha entre ricos y pobres es muy acentuada, más si hablamos de zonas urbanas y rurales. Este factor repercute directamente en las oportunidades de acceso a la educación, salud y desarrollo de las comunidades que viven fuera del radio urbano.

Más de la mitad de sus habitantes viven en las zonas rurales y la exclusión social afecta con más crudeza a quienes pertenecen a grupos étnicos. Estos grupos de población presentan las tasas más altas de analfabetismo, desempleo y pobreza. Las familias se alimentan gracias a la pesca de pequeña escala y a la agricultura de subsistencia, muchas veces no existe otro ingreso familiar que provenga de otro sector. (2)

Quienes no han tenido oportunidades de acceder a la educación, se enfrentan cada día a una barrera infranqueable: la falta de oportunidades laborales. No contar con los conocimientos académicos básicos, lastra el desarrollo de estas personas ya que aún contando con otros conocimientos, como la agricultura y pesca, solamente pueden acceder a trabajos de escasa cualificación que por lo general son los peores pagados. 

Con unos ingresos tan bajos la economía familiar es de subsistencia, por lo tanto se priorizan necesidades muy básicas. Esto es el ciclo de la deserción escolar: una generación sin escolarización pone en riesgo a la siguiente, uno de ellos es el trabajo infantil. 

El proyecto:

Las Hermanas Dominicas de la Anunciata de la misión de San Carlos están trabajando hace muchos años en romper este ciclo empobrecedor de la deserción escolar. Dando oportunidades de acceder al sistema escolar a niños y niñas en riesgo de exclusión social, invierten en el futuro de la comunidad y de la sociedad. Este programa escolar incorpora unas características muy interesantes: altos niveles de inversión en material, tecnologías e infraestructura permiten que los docentes cuenten con los recursos para sacar adelante a cada estudiante y descubrir todo su potencial. El Colegio Anunciata San Carlos cuenta con una muy buena reputación en la zona, esto genera demanda de matrículas entre familias con más recursos y de esta forma el centro puede mantenerse siempre a la vanguardia.

Este proyecto de Becas Escolares FASOL consiste en apoyar a las familias que no tienen esos recursos para que sus hijas e hijos accedan a la educación, o continúen estudiando. La mayoría provienen de los sectores menos favorecidos del entorno rural y sus ingresos no están asegurados. Muchas veces las madres y padres se esfuerzan por encima de sus posibilidades, tienen varios empleos y aunque son conscientes de la importancia de estudiar, los ingresos simplemente no son suficientes para invertir en la educación de sus hijos.

Fuentes:

  1. https://es.wikipedia.org/wiki/Filipinas
  2. https://www.ifad.org/es/web/operations/w/pa%C3%ADs/filipinas