Contexto local:

La comuna de Sinendé es una de las ocho comunas del departamento de Borgou, se encuentra a 35 km. de Bembèrèkè y a 75,2 km. de Pehonko. Es en estas comunas donde la pobreza alcanza los porcentajes más altos de la región. Según las mediciones del año 2016, la tasa de extrema pobreza en Benín es del 36,2% de la población total, situación que se agudiza en las zonas rurales. (Informe African Economic Outlook 2016) (1). 

Las principales actividades económicas son la agricultura de subsistencia y el comercio informal. La mayoría de los pequeños agricultores sufren las fluctuaciones de los mercados que impactan directamente en su economía familiar, el bajo rendimiento del algodón y de los cereales, principales productos agrícolas de la comuna, no proveen de los ingresos suficientes para cubrir las necesidades vitales de las familias. Las mujeres se dedican a realizar trabajos esporádicos vendiendo artículos en el mercado, como limpiadoras en casas particulares o haciendo pequeños trabajos de costuras y reparación de ropa. La economía familiar es precaria e inestable, por lo tanto se priorizan las necesidades; estudiar no siempre está entre sus posibilidades ya que deben elegir entre la subsistencia o la educación.

En muchas regiones de África las familias deben elegir cuál de sus hijos va a ir a la escuela en caso de poder costear los estudios, por lo general, el niño mayor es elegido, los demás y en especial las niñas son las que se quedan en casa. 

El proyecto:

Ante esta realidad que vive la infancia en Sinendé y muchos otros rincones del mundo, las Hermanas Dominicas de la Anunciata han impulsado y sostenido programas de becas y apoyo escolar durante décadas. El programa de Becas Escolares FASOL financia matrículas, colegiaturas, material escolar, alimentación y desplazamiento para que ningún estudiante se quede en casa. Este año son 25 estudiantes que darán lo mejor de sí mismos en las aulas. 

(1) http://www.exteriores.gob.es/Documents/FichasPais/BENIN_FICHA%20PAIS.pdf