Proyecto ejecutado durante el curso 2019-2020
Ruanda es un país de 26.338 km2, uno de los estados más pequeños de África con un clima templado y húmedo. El relieve es particularmente montañoso ya que todo el país se encuentra a más de 1.000 metros sobre el nivel del mar y la mitad de su área total se extiende entre 1.500 y 2.000 msn. La mayoría de la población vive en regiones de altitud media; este es “el país de las mil colinas”. Ruanda limita al oeste con la República Democrática del Congo, al norte con Uganda, al este con Tanzania y al sur con Burundi.
Al ser un país con pocos recursos naturales, Ruanda basó su desarrollo en una economía agrícola. La tierra es fértil y la agricultura, que aún prospera, depende en gran medida de las fluctuaciones de los precios internacionales.
Ruanda es un país que ha tenido que sobreponerse a uno de los episodios más dramáticos de la historia reciente, el genocidio de 1994. La noche del 6 de abril, el presente y el futuro de los ruandeses cambiaría para siempre. El FPR (Frente Patriótico Ruandés) dio un golpe de estado, imponiendo la violencia como método de asentarse en el poder, miles de personas de las etnias tutsi y hutu fueron asesinadas en los pueblos y aldeas. Quienes lograron huir hacia Zaire, hoy República Democrática del Congo, enfrentaron las consecuencias de la guerra: hambre, brotes de enfermedades como disentería, cólera y meningitis debido a las condiciones infrahumanas de los campos de refugiados.
Ruanda se encuentra en el lugar 157 del IDH (Índice de Desarrollo Humano) que lo sitúa en las posiciones más bajas del informe. A pesar de los esfuerzos que se han hecho para activar y rehabilitar la economía a niveles anteriores a 1994, el porcentaje de población que vive bajo el umbral de la pobreza sigue siendo muy alto y corresponde a un 38,2% (datos Banco Mundial año 2016).
El proyecto:
La Escuela Técnica de Ruli, conocida como Escuela Rural Femenina, fue fundada en 1974 por las Hermanas Dominicas de la Anunciata en la comunidad de Ruli, Archidiócesis de Kigali.
En enero de 2020, se espera que la escuela obtenga la Acreditación Estatal para formar parte del Programa de Escuelas Técnicas del Estado. El número de estudiantes ha aumentado de cincuenta a noventa. Treintaicinco de sus estudiantes son internas y cincuentaicinco asisten a clases como alumnas regulares. Las estudiantes provienen de familias vulnerables que no tienen medios para apoyar a sus hijas a cursar estudios secundarios.
La escuela imparte clases de agricultura, cocina, inglés, biología, formación religiosa y cursos de corte y confección. Estos conocimientos abren una puerta para el futuro, les permite acceder al mercado laboral y tener una mejor educación de base para desempeñarse en distintos ámbitos. Para continuar con el proyecto se necesita financiación para adquirir el material, los equipos de trabajo y la alimentación de las estudiantes.
El desarrollo familiar en los sectores rurales depende en gran medida del rol de la mujer, por esta razón, la labor de esta escuela cobra especial relevancia en entornos con las características de Ruli. Las mujeres jóvenes, serán las formadoras de la sociedad del mañana.
Objetivos:
Contribuir al fortalecimiento de la educación técnica e integral de jóvenes mujeres en situación de vulnerabilidad en la comunidad rural de Ruli, mediante la provisión de alimentación diaria, formación académica, ética y espiritual, y el equipamiento necesario para el aprendizaje práctico en corte y confección.
Beneficiarios: 90 estudiantes
15 personas parte del equipo del centro
Presupuesto total del proyecto: 7.500,00 €
