La Fundación

Educamos para transformar vidas,
servimos para construir futuro.

Nuestra historia y misión

La Fundación Anunciata Solidaria nace en 2017 para apoyar la misión de las Hermanas Dominicas de la Anunciata en África, América y Asia. Promovemos el desarrollo integral de personas y comunidades en contextos de vulnerabilidad, a través de proyectos educativos, sociales y de salud. Inspirados en el espíritu misionero dominicano, defendemos la dignidad, impulsamos la educación como herramienta de transformación y trabajamos junto a una red solidaria de voluntarios, padrinos y colaboradores.

“Nuestra razón de ser es el servicio a las comunidades más necesitadas.”

La Congregación Hermanas Dominicas de la Anunciata tiene su origen en la obra del Padre Francisco Coll, un hombre marcado por su vocación de servicio desde la infancia. A los 10 años dejó su pueblo natal, Gombrèn (Girona), para estudiar en el Seminario de Vic, y ya entonces alternaba sus estudios con la enseñanza a niños en la masía de Puigseslloses. 

En 1830 decide ser fraile predicador, recorriendo los pueblos más aislados de Cataluña donde fue testigo directo de la pobreza, la exclusión y la falta de escuelas y maestros. Le preocupaba especialmente la dificultad de acceso a la educación para las niñas, y soñaba con llenar de aulas cada aldea.

El sueño de tener las aulas llenas de cada aldea era una constante en el trabajo del Padre Francisco Coll; día a día buscaba la forma de que cada niño y niña tuviera la oportunidad de ir a la escuela; buscó apoyo incesantemente y reunió a un grupo de jóvenes que se comprometieran con su proyecto. En 1856 funda la Congregación de Hermanas Dominicas de la Anunciata, encargadas de ampliar su misión educativa y de formación además de cultivar el espíritu de alegría, sencillez y servicio que caracterizan su obra. Los comienzos no estuvieron exentos de dificultades de todo tipo; hacían lo que podían con los escasos recursos con que contaban y enfrentaron muchas críticas por parte de otras organizaciones que no veían con buenos ojos esta “revolución educativa”. Todo eso no fue un impedimento para seguir adelante porque poseían un elemento diferenciador que mantenía al grupo unido: el deseo de compartir el conocimiento y la fe con los demás. 

Poco a poco las Hermanas Dominicas de la Anunciata llegarían a cada rincón con la luz del conocimiento y con gran esmero atenderían estas carencias de los más necesitados.

“Una luz, enciende otra luz… un fuego, enciende otro fuego.”

San Francisco Coll

Nuestros ejes de trabajo

Nuestra forma de trabajar está basada en los ejes que han sentado las bases del espíritu
misionero dominicano a lo largo de estos años:

Desarrollo integral

Promovemos el desarrollo integral de las personas y pueblos.

Educación transformadora

Impulsamos la educación como herramienta transformadora y de desarrollo.

Dignidad y derechos

Defendemos la dignidad de las personas y los derechos humanos.

Acción social

Fomentamos la acción social mediante el voluntariado.

Comunidad solidaria

Favorecemos la construcción de una comunidad solidaria.

Nuestro impacto

Para lograr estos objetivos realizamos Proyectos de Desarrollo que favorecen el acceso a infraestructuras y servicios básicos, cursos de capacitación laboral, actividades de promoción de la mujer, acogida e integración de niños desamparados, becas escolares. Contamos con una red solidaria que nos permite llegar a las comunidades más vulnerables, el trabajo de nuestros voluntarios en conjunto con los Amigos FASOL y Colaboradores hace que nuestro sueño de construir una sociedad más solidaria, equitativa y justa esté cada día más cerca. 

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proyectos ejecutados