Notre Dame de la Charité es una escuela que se encuentra en la falda del monte. En este entorno, existía un frondoso bosque deshabitado que ha sido explotado a lo largo de los años con la tala de los árboles y la venta de terrenos, esto ha acelerado la desertificación del entorno.

Debido a las características de su clima tropical húmedo y seco, la economía local se reduce al cultivo de flores y algunos productos agrícolas que resisten estas condiciones extremas. Las lluvias torrenciales arrastran y erosionan el terreno, llevándose la tierra de los caminos y cultivos; esto provoca aislamiento y muchas dificultades para el autoabastecimiento de la localidad. En la temporada seca, el viento desértico levanta la tierra y provoca que el ambiente esté lleno de partículas de polvo en suspensión, esto transforma el paisaje verde y frondoso, en un paisaje marrón y adverso. Este polvo en suspensión genera muchos problemas de salud en los habitantes de la población.

Estos factores en conjunto con las características demográficas, que presentan una dispersión de la población y centralización de las actividades productivas en las ciudades, generan la despoblación aguda de las zonas rurales. Quienes no pueden migrar por falta de recursos, deben enfrentarse a la falta de infraestructura y servicios básicos. En esta localidad no existe un centro de salud para atender adecuadamente los numerosos casos de enfermedades tropicales como la malaria y la fiebre tifoidea; el acceso al agua potable es una de las principales dificultades del área y representa un riesgo importante para la salud de la población.

El proyecto:

En este contexto precario y complejo, la Escuela Notre Dame de la Charité atiende a todos los niños, niñas y adolescentes de la zona sin excepción, actualmente asisten 340 estudiantes de preescolar y primaria. El objetivo es que cada uno de los estudiantes reciba una educación de calidad y valores que le permitan desarrollarse plenamente y ser un aporte a la comunidad.

Hoy los estudiantes no disponen de un espacio que les permita complementar lo aprendido en clases ni repasar en un entorno propicio para el estudio. Ni en Abom ni en la escuela hay una biblioteca con acceso a ordenadores e internet, lo que representa una brecha digital y de acceso a material educativo que hoy es determinante para estos estudiantes. Tener conocimientos de informática se vuelve indispensable para presentar los exámenes oficiales e incluso para obtener el Certificado de Estudios Primarios (CEP). 

Sala sin reforma ni equipos

Este proyecto consiste en dotar a un espacio que ya existe, de todos los materiales necesarios para que se convierta en una biblioteca y sala de informática:

  • Se instalarán archivadores para organizar los libros, sillas y mesas de lectura además de un ordenador para llevar un registro adecuado de la biblioteca.
  • Para la sala de informática, se comprarán 10 ordenadores con mesas y sillas.
  • Se destinarán horas lectivas para incorporar el trabajo en la biblioteca y sala de informática dentro del programa escolar.

La sala de informática y biblioteca también estarán abiertas a todos los jóvenes de la localidad de Abom para que accedan en horarios establecidos y bajo la supervisión del personal del centro educativo.