Contexto local: 

Kpakpamé es un pueblo con unos 200.000 habitantes en una superficie de 945 Kilómetros cuadrados. La dispersión de la población y las características climáticas extremas determinan las actividades cotidianas de sus habitantes. 

Debido a las características de su clima tropical húmedo y seco, la economía local se reduce a la agricultura de subsistencia con el cultivo de los pocos productos agrícolas que resisten estas condiciones extremas. Las lluvias torrenciales arrastran y erosionan el terreno, llevándose la tierra de los caminos y cultivos; esta condición provoca aislamiento y muchas dificultades para el autoabastecimiento de la localidad. En la temporada seca, el viento desértico “harmatán” levanta la tierra y provoca que el ambiente esté lleno de partículas de polvo en suspensión, esto transforma el paisaje verde, en un paisaje marrón y adverso. Este polvo en suspensión genera muchos problemas de salud en los habitantes de la población. 

En todo este territorio hay solamente un centro de salud público que no escapa a los males que minan la administración pública de Benín: negligencia, lentitud, corrupción, ausentismo, falta de infraestructuras y de equipamiento. 

Benín presenta una de las tasas de mortalidad materno-infantil más altas del mundo con 397,00 muertes por cada 100.000 nacidos vivos, estas altas cifras son producto de diversos factores: las largas distancias que las mujeres deben recorrer a pie para llegar al centro de salud, muchas veces obligan a que los partos sean en casa, sin atención médica cualificada ni condiciones higiénicas adecuadas. En esta situación, cualquier emergencia médica se vuelve potencialmente mortal. (1)

El proyecto:

Una de las razones por las que la población de Kpakpamé donó 6 hectáreas de terreno a las Hermanas Dominicas de la Anunciata para la construcción de un centro de salud, es la gran cantidad de muertes maternales que hay en la zona y que deja huérfanos a muchos niños. Las niñas y niñas crecen generalmente al cuidado de las abuelas quienes en su mayoría, no han tenido acceso a la educación (más de la mitad de las mujeres en Benín, no saben leer ni escribir) y no los pueden apoyar en su desarrollo escolar.

En la comarca algunos estudiantes asisten a la escuela pública, van prácticamente sin material escolar, la escuela tiene un ratio por clase muy elevado y pocos docentes. Estas condiciones hacen que solamente algunos estudiantes tengan éxito en el curso escolar, el resto, si no tiene apoyo en casa pasa a formar parte de las altas cifras de deserción escolar de la región. Dejar el sistema escolar no es solamente dejar de aprender, en esta región el riesgo de esclavitud infantil es elevado y lamentablemente es muy frecuente. 

Este proyecto de Becas Escolares FASOL cumple tres objetivos fundamentales: evitar el abandono escolar, dar oportunidades a quienes desde la infancia han enfrentado la pérdida de su madre/padre y prevenir el riesgo de explotación infantil.

(1) https://datos.bancomundial.org/indicator/SH.STA.MMRT